martes 20 de octubre de 2009

Algo de Nuestra Juventud

Mi amiga, la multifacética artista Elvia Pérez me acaba de escribir este email desde La Habana:
Querida te escribo a ti conmocionada por esta noticia y porque no hay nadie de esa época ni que tenga esas vivencias para contárselo. Cerca de donde vivo en la Víbora vive la hermana de Fernando el Loco, te acuerdas??????? Recuerdas el marido de la hermana que era una belleza de hombre?????????? Se mantuvo así por años, acaba de morir de cáncer con 65 años, cuando lo supe no es que no se haya muerto mucha gente querida y conocida, es que de pronto me golpea el tiempo pasado, en mi memoria puedo verme, vernos todavía, muchachitas con ese grupo un poco más grande que nosotras, tengo esas imágenes claras en mi mente y el día que conocimos a este hombre en una parada en Monterrey y nos quedamos con la boca abierta, y de repente, como un soplo ha pasado tanto tiempo!!!!!!!!!!!En fin, no tenía con quien comentar esto y que lo entendiera, Un beso Elvia

Respuesta: Elvia, me he quedado fría. Yo también te he tenido presente por causas parecidas y me alegro que me hayas escrito hoy. Resulta que producto de la crisis mi trabajo de Realtor se fue a pique, pero lo he tomado bastante deportivamente. Me acabo de mudar a Texas con mi ahijado Vidal. Ahora estoy pasando una temporada en su casa en Dallas, mientras pego mis pedazos y comienzo de nuevo. El asunto es que mis amigos Miguel y Rudenz de Miami, me llenaron de regalos para alegrarme el viaje, que lo hice en 3 días manejando sola. Una verdadera vikingada-burrada que gracias a Dios salió bien y no te dio pie para otra mala noticia. Pues de los chicos que te menciono recibí una bicicleta. Es como una Niágara antigua, con freno de pie (maza), que eché mucho de menos cuando tuve que guardar el Lada y agarrar bicicleta, en el periodo especial, para ir 23 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, a mi trabajo. Tiene bandas blancas, guardafangos, una cesta de paja delante y un fotuto muy bullicioso y simpático. Vino en una caja en mi camioneta y le caí como una pituita a Vidal para que la armara. Volví a ser niña en esos momentos. Pero una vez lista, no me atrevía a cogerla. Hace unos días, obligada por las circunstancias de que el hijastro de Vidal que tiene 12 años me rogó, me monté en ella. Sencillamente me aterroricé, el timón nunca tuvo estabilidad y no sabía frenar correctamente con los pedales, extrañando ahora el freno de mano. Por suerte estaba anocheciendo y rápido acabé con la diversión del niño. Hoy fui a pie hasta un correo (aquí no se puede caminar a casi ningún lado), pero volví por mi bici. Me santigüé y me lancé a la aventura. Lejos de divertirme estuve con un miedo horrible. La bici la encontraba bien pesada, hasta en los tramos donde la llevaba sin montar. Entonces con un poco de tristeza, acepté toda la forma física que he perdido, a pesar de haber sido siempre muy atlética. También me vi contigo en bikini, pedaleando por Guanabo y en especial aquella vez que te diste tremenda caida. Todo ha pasado muy rápido y ahora estoy en mi tercera edad. Pero decidí que en cuanto me entre una plata, me compro un triciclo, que fue lo que mis amigos me debieron regalar, para hacer ejercicio sin peligro. No obstante tengo una bici estática en la casa, en la que monto 3 millas en 20 minutos y salgo desguabinada. El círculo empieza a cerrarse, pero tengo la seguridad de que al tuyo le falta mucho. Como dice mi mamá: -“Elvia se va a morir el día que ella quiera y de lo que más le guste” y antes tendrás muchas alegrías. Seguro alguna vez volveremos juntas a la playa, aunque no en bikini y tampoco montaremos bici, por si acaso.

3 comentarios:

Lázaro Buría dijo...

¡Fantástico lo que he leído!: los 3 correos y La Vikinga en Texas. Creo que acabas de inventar el "documail", género literario que fusiona "verdades sensoriales" con "verdades estadísticas". Mientra recorría los textos, recordaba cómo otros y otras hablan de Cuba, o de lo que está más allá de ella -estén Adentro o Afuera-. Y siempre que les leo, tengo la sensación de que están no diciendo mentiras, pero sí haciendo "política", ya sea a favor o en contra. Sin embargo, escuchando lo que dices en los cuatro textos que has "subido", me siento ante persona que mira, observa y piensa el mundo que le rodea, sin los espejuelos ideológicos que usan los que nunca abandonan "la confrontación y la mala ostia" y creen que el enemigo está en todas partes esperado agazapado para jodernos. El enemigo más peligroso que tenemos todos, está en la cabeza de nosotros mismos: ignorar lo que realmente somos, pequeños bichitos que deambulamos por el planeta. Leerte es como limpiarse los ojos para ver las cosas como son. Así de sencillas: nacemos, crecemos, maduramos -¡o no!-, envejecemos y "a bolina papalote" porque los "peques", con sus chiringas que convertirán en cometas volverán a llenar ese cielo donde hemos dejado de estar cuando "la posibilidad de La Muerte -¡vaya perogrullas, ¡posibilidad! ...más bien certeza- nos golpeó a todos..."

LB

Raiza Ginarte dijo...

oye me hicieron llorar con esos cuentos y tan lindas palabras que usan para contarlos, k dios las bendiga a las dos!

Rachel Pastor dijo...

"ya lo lei Magaly esta bien bonito, a mi me da mucha alegria porque mi mama siempre me hablo de ti, se lo voy a mandar, un abrazo, Rachel"